jueves, 3 de abril de 2008

tropiezo

Una mañana amaneció con unas ganas terribles de seguir adelante. A pesar de haber caído una noche en penumbra, el sol había salido para ella. De pronto intento pensar en lo que había hecho, y después venia el pensar en los efectos de aquello. Unos minutos cayó en el error. Y termino por reaccionar.
No importaba lo que había pasado ayer, eso estaba demasiado lejos, y por absolutamente ningún poder conocido en este mundo se podía cambiar. Y por lo que fuera a pasar tampoco. Por que no existe fuerza alguna que pudiera predecirlo, ni cambiarlo, ni evitarlo. Solo quedaba levantarse, mirar al frente, con esperanza, con fé y con una sonrisa…

No hay comentarios: