Y después de vivir y revivir lo que fue, ella con su cabeza alta y su alma cubierta en dudas se dijo: la vida siempre continua, siempre.
No sabía que era de su vida. No había noticias. Se sentía una soñadora sin sueños. Una ilusionista sin ilusiones. Una perdedora sin mas nada que perder. No sabía como seguir con su vida. Perdida, miró a las estrellas y les pidió que la guíen. Trato de recordar esa mirada pero ya no estaba tan clara o quizás solo era una mirada mas y ya.
Su corazón lloraba en silencio. Era algo que había aprendido a hacer hacia mucho tiempo cuando su alma había quedado en muy malas condiciones después de una dosis casi fatal de desamor.
Por primera vez lamentó no haber oído a esas voces que le decían que no se metiera con una persona con tantas contrariedades.
Todos esperaban que ella sufriera, menos ella.
Y esa fue su razón de ser por un tiempo, imaginarse que las cosas no iban tan mal, que solo era un pequeño tropiezo. Pero esta vez ya no tenia a esa mirada que la levantara cuantas veces fuera necesario…
Pero tenía un punto a favor. Nunca había admitido que lo quería. Había jugado con inteligencia. Nadie sabía lo que ella sentía muy adentro y estaba dispuesta a mostrar una vez más sus increíbles dotes de actriz. Solo así saldría viva de esto. Solo imaginaria que su mundo era un teatro y su vida una historia imaginaría que probablemente no tendría final de besos y amor, pero sin duda la intérprete seria feliz.
miércoles, 23 de abril de 2008
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