jueves, 1 de mayo de 2008

descubrió el sentido de todo


Había pasado un tiempo aislada de su conciencia y su mente. Decidió dejar que el universo guíe el rumbo de su vida. Y las cosas empezaron a salirle bien como en aquella época cuando vivía sin dogmas y lo único planeado cada día era pasarla bien a pesar de todo.
Volvió a sentir que esta vida realmente vale la pena, sea cual sea tu realidad. Y que siempre que camines sin miedo a lo desconocido y con confianza en vos misma, los resultados son inesperadamente extraordinarios.
Estaba ansiosa por volver a verlo. Pero asechada por un desamor pasado no reflejaba lo mismo. Se veía feliz pero relajada, sin esperar nada del causante de su insomnio. Dejo que el viento y sus carcajadas la llevaran hacia donde el destino lo decía. Y terminó topándose con él.
Y le dijo cosas que no esperaba, pero el era muy inteligente. Supo desde un principio que la conquistaría solamente con la verdad, sin importar que tan mala sea. Y ella bajo la guardia por un segundo, peor fue un segundo eterno. Se dejo llevar por su mirada que le mostró ese mundo del que se había enamorado en un principio. Allí donde ella era esa persona que siempre quiso ser. Y ya nada la detendría, por que estaba convencida de que ese era el tesoro que la vida escondía para su futuro y ella no descansaría hasta abrazarlo inmortalmente.

MAKTUB

¿Maktub? Pensó ella. ¿Realmente todo esta ya escrito? ¿El destino? O será que existen destinos pero los caminos para llegar a el son demasiados. Tantos que no podemos pensar siquiera en cual es el mejor. Nos confundimos por no saber ver las señales que la vida nos propone para caminar por los mejores paisajes, para cruzarnos con las mejores personas, para experimentar aquello que nos haga crecer. Sea bueno o sea malo.
Ella confiaba en que su futuro era algo grande. Hubiera querido saber su destino, pero decidió prestar atención a cada paso que la acercaba a el. Solo así cuando llegara el final podría escribir una gran historia llena de su esencia. Y tenia plena fe en que solo si conversaba con su corazón el le enseñaría el camino, le mostraría las señales.
Y así vivió. A un noventa y nueve por ciento sentimientos y un uno por ciento racionalismo. No importaba las opiniones ajenas. No tenia miedo a equivocarse por que si acompañaba a su corazón él no al abandonaría nunca. Y aun en las peores oscuridades y agonías sentimentales podría seguir sonriendo. Al menos a ella misma.

el momento justo

Y ella cayó aun mas profundo que todas las veces anteriores, lloro más que todas las veces, lucho sin fuerzas y desistió por primera vez. Y por un minuto decidió asesinar los tiempos de mendigar afecto a extraños con su dulce sonrisa. Termino con la espera de algo que no llegaba más que en sus sueños, con las ganas de dar ayuda a todos y sin embargo estar más sola que todos ellos.
Y pensó entre llantos: ¡Malditos sean los sueños! Nos llevan a visitar mundos inventados llenos de colores y de alegrías, y nos dejan despertar teniendo nada a nuestro alrededor, aspirando el perfume de la soledad… renuncio al derecho de soñar. Prefiero vivir abrazada a la cruda realidad, por lo menos no me miente.

El mundo prepara destinos inimaginables para extrañas almas como la de ella. Todo hubiera cambiado si alguien se lo decía en ese momento.

retazos de alegrías

Este fragmento del alquimista la hizo recordar con nostalgia a alguien. O quizá a algo:

Entonces fue como si el tiempo se parase y el alma del mundo surgiese con toda su fuerza ante el. Cuando vio sus ojos negros, sus labios indecisos entre una sonrisa y el silencio, entendió la parte más importante y más sabia el lenguaje que todo el mundo habla y que todas las personas de la tierra eran capaces de entender en sus corazones. Y esto se llamaba amor, algo más antiguo que los hombres y que el propio desierto, y que sin embargo resurgía siempre con la misma fuerza doquiera que dos pares de ojos se cruzaran como se cruzaron los de ellos delante del pozo. Los labios finalmente decidieron ofrecer una sonrisa, y aquello era una señal, la señal que el espero sin saberlo durante tanto tiempo en su vida, que había buscado en las ovejas y en los libros, y en los cristales y en el silencio del desierto.

las nubes nublan

Dicen que siempre hay días grises donde uno tiene que tener una sonrisa dispuesta. Reír con la carcajada orgullosa, burlándose de los problemas, de las penas y tristezas, de los malentendidos, de los obstáculos. Una sonrisa que no siempre es tan fácil como parece, no es una simple mueca. Hay tantos tipo de sonrisas, las puras, las falsas, las de llanto, las de felicidad, las que reflejan algo, las que se usan de escudo, las intangibles, las burlonas, las contagiosas…
Pero justamente hoy te levantaste el noticiero decía que había un día divino, sin nubes y a pleno sol. Y cuando saliste a la calle no viste más que un cielo espesamente cubierto de nubes grises. ¿Por qué será así? Tal vez debido a la cantidad de cosas oscuras que tuviste que cargar en este tiempo pasado, todos los sentimientos reprimidos, las palabras arrepentidas, las miradas perdidas, la ayuda olvidada, el eco de un recuerdo, el sonido retumbante de un secreto inesperado.
El día es gris y el todo el mundo sigue diciendo lo contrario, viven en su propia realidad. A nadie le importa lo que ven los demás, acéptalo.
Y si tuviste la pequeña oportunidad de conversan con una de esas personas que ven sol, ella te bendijo, te abrazo su alma y por unos segundos sentiste un calor provocado por finos rayos de luz que salieron a abrigarte. Pero no podías estar con esa persona de por vida. Se alejo y el cielo volvió a cubrirse de gris. Y el día sigue con este humor hasta que cierras las persianas de tu mundo y te retiras a soñar otra realidad.
Y resulta que te levantaste una vez mas, como todas las mañanas, y el día era efectivamente soleado. Y fuiste a visitar a un amigo, y en la parada del colectivo te encontraste con un conocido.
- que lindo día que es ¿no?
- no me parece para nada lindo.Y te retiras. Con ganas de decirle que mañana todo será mejor, pero sabes que no te creerá. Y la sorpresa para él será mayor si nadie le habla de lo que el futuro planifica para su vida.