
Ella, la de descontrolada melena
a la que un falso profeta sometió al engaño.
Y aún que su vida se volvió triste
jamás se negó a lucir su sonrisa.
Cuando descubrió la pobreza de lo real
comprendió la riqueza de soñar
y fabrico un lugar en su alma
donde se esconde a crear
mundos inventados donde la realidad
no la puede aplastar.
Todos los días tuvo recaídas,
y un tequila acompaño a cada una.
Al hablarle del destino perdida se sentía.
Extrañaba a aquel hombre que profesaba mentiras.
Y con las sobras de su sonrisa busco un mejor camino.
Cuando descubrió a pobreza de lo real
comprendió la riqueza de soñar.
a la que un falso profeta sometió al engaño.
Y aún que su vida se volvió triste
jamás se negó a lucir su sonrisa.
Cuando descubrió la pobreza de lo real
comprendió la riqueza de soñar
y fabrico un lugar en su alma
donde se esconde a crear
mundos inventados donde la realidad
no la puede aplastar.
Todos los días tuvo recaídas,
y un tequila acompaño a cada una.
Al hablarle del destino perdida se sentía.
Extrañaba a aquel hombre que profesaba mentiras.
Y con las sobras de su sonrisa busco un mejor camino.
Cuando descubrió a pobreza de lo real
comprendió la riqueza de soñar.
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