Caminando en una calle de barrio norte se encontraron. Ella con su mucho andar y el con su poco que ofrecer.
Debería haber sabido que no se debe salir cuando solo tenes el honor para ofrecer, es duro perderlo.
Las corazonadas se aceleraron, miradas al piso, pensamiento tales como ¿Qué digo? ¿de donde era este chico? ¿Seguirá escribiendo como antes? ¿ A donde ira? Raro verlo por acá ¿como le estar yendo? ¿Seguirá con el mismo?
Pero todo se borro cuando pasaron a unos metros y ninguno fue capas de frenar el paso y decir hola.
lunes, 29 de septiembre de 2008
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario