Ella despertó como cualquier día de cualquier semana de cualquier año de su rutinaria vida.
Pero al final de ese día tedioso se percato de que no había sido como los demás. Había estado sola todo el día. Metida en sus cosas, sus asuntos, sus pensamientos, sus problemas, sus recuerdos…. Como sea sola con su propia conciencia que no paro de charlarle todo el día.
Y al fin del día decidió no tener ni un día mas así… prefería compartir tiempo con gente que no vale la pena, con aquellos que ama, los que ayudan, los que acompañan, los que cantan, los que hablan, los que molestan, los de mala onda, los de buena onda, los enamorados, los asquerosamente sabiondos… cualquier cosa era mejor que pasar un dia sola con su conciencia.
lunes, 29 de septiembre de 2008
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