- Otra vez sentía resaca permanente, y no se debía a lo tragos de anoche sino a un terrible colapso de pasiones dentro de su alma que se había convertido ahora en un campo de batalla, y el clima esta vez la acompañaba.
Se levanto con un trueno seguido del ruido del goteo de la lluvia, que empezaba suave y despacio y se transformaba a cada segundo en una canción de rock. Y ella pensó, día digno para levantarme gritar y romper todo. Dejar salir todo lo que quiera salir, que en su caso era absolutamente todo. Y solo así quedaría ella vacía, serena y calma, y solo tal vez podría ver el sol.
Hubiera sido lo mejor si hubiese pasado. Pero para seguir con la mala racha, con los golpes y con su vida tal cual la conocía ella se trago los reproches de su vida y su corazón ahora se estaba encogiendo de dolor.
domingo, 21 de diciembre de 2008
digno domingo
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