Hubiera querido no perder el tiempo, no haber cambiado, haber dicho si y no cuando era necesario. Pero ante sus ojos, la explicación eran excusas bien vestidas. No se arrepentía de nada, si se plantea que hubiera pasado si otro fuera su camino, pero arrepentida jamás.
Había vuelto la magia, la maga, maga magia, magia maga. Realidad flexible a su antojo, palabras y palabras puestas en diferente orden, creando un mundo de fantasía cuando este no la dejaba respirar. Como ahora, como siempre.
Ella siempre tan cisne, tan romana, tan Penélope, tan tan y muy muy…sin miedo al burlesco, sin miedo a existir, sin miedo a ser pertinente. Estaba dispuesta a volver a la cancha como algún deportista le había dicho alguna vez, entrar con la frente en alto, como si fuera la gran final de la copa mundial. Y a pesar de que no consideraba la vida como un pasatiempo, si estaba dispuesta a negociar. A dar para recibir. Dar alegrías para recibirlas.
Y no estaba perpleja, no le temblaba el pulso. Tenía convicción, por que tenía evidencia.
Ya había sido esa que quería, había conquistado el mundo, y luego la consumió el mismo. Pero este ultimo era un desafió que esta vez no la iba a inmovilizar, tropezarse no es caer, no es el fin.
viernes, 26 de junio de 2009
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