Hubiera querido tenerlo en frente y gritarle todas sus verdades en la cara, pero kilómetros los distanciaban. Quizá simplemente no tenia el nada que decir, quizá sentía tanto miedo a decir la verdad que no podía ni siquiera escribirla. Ella hubiera querido saber si por lo menos alguna vez se había sentado a contestarle y simplemente las palabras no le habían salido. El siempre hablaba de un día de estos, nunca entendió que ella es efímera, que ahora esta y mañana no, que hoy ama y mañana no, que hoy quiere y mañana olvida. Lamentablemente nunca pudo percatarse de lo débil de su alma, que un simple empujón era suficiente para quebrarla y una vez quebrada ya nunca volvía a ser la misma.
Y ella se pregunta que será de su vida, si alguna vez se acuerda de sus palabras al decir que “estaba en deuda” o de que “alguno de estos días” contestaría. Seguramente algo le pasaba, cualquier persona coherente ya lo habría echo, y así cerrada la historia, ella podría olvidar, archivar y perder memorias.
Al fin y al cabo no seria la primera vez.
No hay comentarios:
Publicar un comentario