jueves, 5 de agosto de 2010

hoy pido un viaje a la luna


Cuando era chica siempre pedía para el día del niño un viaje, un viaje a la luna. Un viaje afuera del mundo, donde las cosas eran realmente inimaginables. Un lugar donde quizá pudiera encontrarse con un marciano, o con algún ser de esos que no existen y todos siguen describiendo. Lo único que quería es que él le diera una razón, unas palabras que le sirvieran para vivir, que le diera una simple razón de ser, un sueño, un objetivo, un secreto para guardar, algo que la hiciera sentirse importa, algo por lo que valiera la pena vivir o morir. Algo, simplemente algo.